17 mar. 2017

NOTICIAS: De los Andes al mar, en busca de su madre


Franklin Villca cuando tenía 10 años, vivió toda una aventura, similar al de ‘Marco’, al recorrer 500 kilómetros desde Oruro hasta el puerto chileno de Iquique escondido en el fondo de un camión para encontrar a su mamá.

Su historia recuerda la de Marco, el pequeño que viaja desde Italia a Argentina para encontrar a su mamá. Como él, Franklin Villca, un niño boliviano cuando tenia 10 años, vivió toda una aventura al recorrer 500 kilómetros desde Oruro hasta el puerto chileno de Iquique escondido en el fondo de un camión, sin comer ni beber, para ver de nuevo a su madre.
Franklin, el menor de cuatro hijos, se separó de su madre, Zenobia Huanaco, cuando solo tenía 7 años, cuando ella fue encarcelada preventivamente en la región central de Cochabamba por supuesto narcotráfico. El niño se fue a vivir entonces a Oruro con su padre, Tomás Villca, quien se volvió a casar.
Cansado de los maltratos de su hermano mayor y su madrastra, el pequeño decidió huir para buscar a su mamá, pero, sin saberlo, terminó en un camión que lo llevó a otro país.
Luego de tres días, el niño bajó del vehículo en la localidad chilena de Alto Hospicio, aledaña a Iquique, y fue encontrado sucio y asustado por Margarita Flores, vecina de la zona. La mujer relató que los carabineros querían llevar al pequeño a un hogar de acogida, pero ella se negó a entregarlo a nadie que no fuera su madre. Finalmente, un tribunal determinó darle la custodia mientras se coordinaba la repatriación de Franklin.

En Cochabamba, Zenobia Huanaco se enteró por los medios de lo ocurrido y, desesperada, pidió ayuda para reencontrarse con su hijo, a quien no había buscado antes porque primero quería reunir dinero para darle una mejor vida.
La mujer, de la etnia aimara, logró su libertad condicional en agosto del 2010 luego de tres años y medio en prisión. Huanaco, que hoy se gana la vida vendiendo comida, no pudo ir a recoger a su hijo a Chile porque tiene prohibido salir del país.
Con ayuda de las autoridades chilenas y el consulado boliviano en Iquique, el anhelado reencuentro de Franklin y su madre se hizo realidad en Cochabamba, en medio de abrazos, lágrimas y sonrisas: “Ahora mi hijo va a estar conmigo, voy a hacerle estudiar”, dijo la emocionada madre.
Fuente: El Comercio.pe
Anuncios:

No hay comentarios :