2 mar. 2017

NOTICIAS: Carnaval de Sacclaya es declarado Patrimonio Cultural de la Nación


Evento del distrito de José María Arguedas, provincia de Andahuaylas en Apurímac, destaca por tratarse de una singular versión del carnaval andino y por ser una expresión cultural representada en la danza, vestimenta y gastronomía.

El Ministerio de Cultura declaró hoy Patrimonio Cultural de la Nación al Carnaval de Sacclaya del distrito de José María Arguedas, provincia de Andahuaylas en Apurímac, por tratarse de una singular versión del carnaval andino y por ser una expresión cultural representada en la danza, vestimenta y gastronomía.

El centro poblado de Sacclaya está ubicado a una altura de 3,500 metros sobre el nivel del mar, donde la identidad de la comunidad se expresa en un calendario festivo. Destaca la versión local del carnaval, con música, vestimenta y juegos asociados a esta costumbre. Como en todo carnaval de la región andina, este se produce en la semana anterior al "miércoles de ceniza".
Historia
La memoria local indica que los orígenes del carnaval se remontan a los de la comunidad, en su actual asentamiento junto al cerro Sacharanra, en las alturas de Andahuaylas, donde se establecieron las familias Huaraca, Pocco, Rosales, Utani, Quispe, Solano y Huamaní, quienes dieron origen a la comunidad campesina de Sacclaya.
A inicios del siglo XX, el Carnaval de Sacclaya fue celebrado por estas familias, dispersas en los sitios de Uslumuqu, Pustapata, Ancokinchapata.
Durante el lunes de la semana señalada para la celebración del carnaval, los comuneros se dirigían a sus chacras y pastizales de altura para recolectar los insumos utilizados en la preparación de comidas. El objetivo de ello era el "watukanakuy", costumbre consistente en una visita formal que incluía comida y bebida, y de ser posible con conjuntos musicales, para recordar a los destinatarios de la visita su compromiso con la organización de la fiesta.
La costumbre del watukanakuy es un tema de especial importancia en el Carnaval de Sacclaya. Por este medio se mantienen y refuerzan los vínculos con actores diversos, como los compadres y comadres, familias de los cónyuges, autoridades locales, vecinos notables y comunidades vecinas.
En los tres días siguientes, lunes a miércoles, se realiza el watukanakuy para determinados pueblos vecinos, con diferentes actividades cada día.
Hoy en día, el Carnaval de Sacclaya manifiesta algunas variaciones registradas desde la década de 1960, las cuales están relacionadas a la convocatoria que genera la festividad.
Las canciones que los pobladores entonan están referidas a sus vivencias, los animales, la flora silvestre, trabajo agrícola y al elogio de los jóvenes solteros.
La comida para esta ocasión es el sachacoles, plato muy sabroso y apreciado en la región que consiste en guisado de carne de oveja o llama con tubérculos y diversos vegetales.
Uno de los rasgos particulares de esta fiesta es la vestimenta, que aun mostrando cierta influencia del valle del Mantaro, mantiene un carácter propio y distinguible dentro del carnaval apurimeño.
El Gobierno hizo dicha declaración mediante la Resolución Viceministerial n° 021-2017-VMPCIC-MC, publicada hoy en el boletín de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano, y refrendada por el viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, Jorge Ernesto Arrunátegui Gadea.
Fuente: www.andina.com.pe
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